| Cofradía a San Charbel |
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| Introdución |
| San Charbel Makhlouf (1828-1898) hijo de Líbano, de Beka-Kafra pequeña aldea situada al norte del país de los cedros. Sus padres, humildes campesinos, supieron inculcarle, desde temprana edad, con su ejemplo de piedad y devoción, los elementos básicos de la fe. Conoció la vocación a la vida consagrada siendo aun muy joven, y decidió seguir a Cristo en la Orden Libanesa Maronita, a la que ingresa el año de 1851. Su vida como postulante y novicio se caracterizó por: la obediencia, la oración, el amor a la Sagrada Eucaristía y a la Santísima Virgen; así como, por su dedicación al estudio y a la práctica del ascetismo, que siempre le llevaba, más allá, de lo que exigía la Regla, con el permiso de sus superiores. Su ideal fue, desde el inicio de su vida religiosa, el convertirse en Ermitaño, cuestión, que no le impidió, mientras vivía en comunidad, ya como sacerdote, ser ejemplo para todos sus hermanos, de constancia en el trabajo manual e intelectual, en la oración y en la obediencia a las Reglas y Constituciones de su Orden, sin concesiones. |
| Obtuvo permiso del Superior General para retirarse a la Ermita de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, el año de 1875, en ella vivió el resto de sus días en el silencio, la oración y el trabajo ofreciendo su vida en holocausto por la salvación del mundo, y en especial, de su patria: Líbano |
| Se durmió en el Señor cumpliendo con sus deberes de religioso y ermitaño, la víspera de la Natividad de Jesús en 1898. |
| Se puede afirmar, que es a raíz de su muerte, cuando empieza su vida pública, por la gran cantidad de prodigios y milagros que le acompañarán desde aquel momento; comenzando por su cuerpo incorrupto que sudaba sangre y agua y por muchas curaciones y conversiones que se llevaron a cabo, gracias a la fe y la oración de los humildes campesinos de la Montaña Libanesa, que se dirigían al Convento de Annaya, para obtener por su intercesión, numerosos favores. |
| Su fama se extendió a todo Líbano y allende sus fronteras, después de que fuera introducida su causa de beatificación. Fue declarado BEATO, por S.S. el Papa Paulo VI el 5 de diciembre de 1965, y SANTO el 9 de octubre de 1977 por el mismo Papa. Después de la canonización de San Charbel, su devoción se extendió por el mundo, especialmente en aquellos países con inmigración libanesa católica. México ha sido uno de los países que ha aceptado con mayor fervor esta devoción a San Charbel, contando entre sus devotos, no sólo a las personas de origen libanés, sino a numerosos mexicanos que han acudido a la intercesión de este gran santo, en busca de la salud material y espiritual. En vista de lo cual, las autoridades de la Orden Libanesa Maronita han decidido fundar LA COFRADÍA DE SAN CHARBEL EN MÉXICO, para dar mayor unidad y dirección apostólica a los fieles que así lo deseen. Cofradía: de las palabras latinas Cum-con y Frates-hermanos, es aquella congregación o hermandad que forman algunos devotos para ejercitarse en las obras de piedad. La Cofradía se inscribe en La Iglesia Católica Universal como un instrumento de oración y participación, con obligaciones y derechos determinados por la jerarquía, para todas las personas que deseen ser miembros de ella. La Orden Libanesa Maronita en México representada por su Provincial: Mons. Georges Abi Younes O.L.M. es promotora, con el permiso del Superior General, de esta Cofradía, cuyos fines son: |
| * Extender la devoción a San Charbel Makhlouf. * Participar en la oración comunitaria, especialmente, la Santa Misa y las oraciones propias de la Cofradía. * Comprometerse en las labores pastorales y de asistencia que indiquen sus dirigentes. * Ser ejemplo y fermento dentro de la sociedad en que se vive, dando testimonio de vida cristiana. |
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| Que la fundación de LA COFRADÍA DE SAN CHARBEL EN MÉXICO sea colmada de bendiciones por la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo e iluminada por "La Estrella de la Evangelización en América": Santa María de Guadalupe, a quien encomendamos el futuro de esta Cofradía. |