Cofradía a San Charbel
Capítulo 6
Brevario de la Cofradía
El responsable de cada sector presidirá las reuniones mensuales y escogerá las oraciones para rezarlas antes de cada reunión de los miembros.
Oración Inicial
Oh ! Señor Tú que mediante la Parábola del Grano de Trigo
nos enseñaste, que es necesario morir a nosotros mismos
para producir abundantes frutos.
Que nos diste un ejemplo viviente de ello,
en tu siervo Charbel ;
concédenos, que conscientes de nuestros pecados,
podamos repararlos por medio de la oración
y de las buenas obras, a fin de que,
terminada nuestra vida terrenal,
gocemos de Tú gloria, por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración 1
Oh ! Señor y Dios Nuestro
haz que podamos celebrar hoy
la memoria de tu elegido San Charbel.
Meditar su vida,
imitar sus virtudes
y como él, unirnos profundamente a Ti,
para alcanzar el destino de tus santos
que participaron en la tierra
de la pasión y muerte de Tú Hijo,
y en el cielo, de su gloria,
por los siglos de los siglos . Amén.
Oración Penitencial (Sal. 50, 8-15)
Misericordia Dios Mío , por tu bondad.
por tu inmensa compasión borra mi culpa,
lava del todo mi delito, limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa
tengo siempre presente mi pecado,
contra ti, contra ti, solo pequé
cometí la maldad que aborreces.
Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
rocíame con el hisopo; quedaré limpio
lávame; quedaré más blanco que la nieve.
Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
aparta de mi pecado tu vista,
borra en mi toda culpa.
Oh Dios ! crea en mi un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso,
enseñaré a los malvados tus caminos
los pecadores volverán a ti.
Amén.
Canto
HIMNO A SAN CHARBEL
San Charbel Makhluf
humilde siervo y obediente
tu gloria nos salve
por ser un gran amigo de Dios. (coro)
Tu vida fue un silencio
ejemplo de humildad,
en aquella ermita
Dios te entrega su amistad.
El joven encantado
Dios ve su corazón
El Líbano es su cuna,
hermano de San Marón.
María fue su estrella
le guía con su luz
cuando fue sacerdote
se ofreció como Jesús.
Su amor la castidad,
trabajo y oración,
callaba ante los hombres
para escuchar más a Dios.
El agua entre sus manos
sanaba en el perdón,
del cuerpo y del alma
con el gran poder de Dios.
Su muerte fue el triunfo
la gloria en él llegó
humillado ante Dios
y ante los hombres vencedor.
Su tumba iluminada
su cuerpo en esplendor
es la señal de gloria
del hombre que ama al Señor.
San Charbel mi abogado
tu aceite me ungió
Beata obra divina
eres obra de Dios. (se repite el coro en cada estrofa)
Oración (Sal. 91)
Es bueno dar gracias al Señor
y tocar para tu nombre , oh Altísimo,
proclamamos por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad
con arpas de diez cuerdas y laúdes
sobre arpegios de cítaras./
Tus acciones Señor, son mi alegría,
y mi júbilo, las obras de tus manos.
Que magníficas son tus obras Señor,
que profundos tus designios.
el ignorante no los entiende,
ni el necio se da cuenta./
El justo crecerá como una palmera
se alzará como un cedro de Líbano:
plantado en la casa del Señor
crecerá en los atrios de nuestro Dios;/
en la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso,
para proclamar que el Señor es Justo,
que en mi Roca no existe la maldad./ Amén.
Oración del perdón
Gloria, adoración y acción de gracias,
al Señor que adornó los cielos con los ángeles,
el firmamento con las estrellas,
y a su Iglesia con los mártires, eremitas, y demás santos,
a su Hijo Unigénito que nos dio el ejemplo de su vida;
y al Espíritu Santificador
que anima e inspira a su pueblo.
Al bueno, que es digno de gloria y honor
en este día y por los siglos.
Amén.
Canto
ENTRE TUS MANOS
Entre tus manos está mi vida Señor;
entre tus manos pongo mi existir.
Hay que morir para vivir.
Entre tus manos confío mi ser. (coro, se repite)
Sí el grano de trigo no muere,
si no muere, sólo quedará,
pero si muere en abundancia dará
un fruto eterno que no morirá.
Oaración (Is. 35, 1-4)
El desierto y el yermo se regocijarán,
se alegrarán el páramo y la estepa,
florecerá como flor de narciso,
se alegrará con gozo y alegría./
Tiene la gloria de Líbano,
la belleza del Carmelo y del Sarión./
Ellos verán la gloria del Señor,
la belleza de nuestro Dios./
Fortalezcan las manos débiles,
Robustezcan las rodillas vacilantes;/
Digan a los cobardes de corazón:
"Sean fuertes, no teman"/
Miren a nuestro Dios que trae el desquite
viene en persona, resarcirá y los salvará./
Amén.
Responsorio breve
Tiempo Ordinario.
D.- Suba, Señor, a ti mi oración.
P.- Suba, Señor, a ti mi oración.
D.- Como incienso en tu presencia.
P.- A ti mi oración.
D.- Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
P.- Suba, Señor, a ti mi oración.
Tiempo de cuaresma
D.- Cristo murió por nuestros pecados, para llevarnos a Dios.
P.- Cristo murió por nuestros pecados, para llevarnos a Dios.
D.- Muerto en la carne, pero vivificado en el Espíritu.
P.- Para llevarnos a Dios.
D.- Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
P.- Cristo murió por nuestros pecados, para llevarnos a Dios.
Tiempo pascual
D.- Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
P.- Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
D.- de alegría perpetua a tu derecha.
P.- En tu presencia, Señor.
D.- Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
P.- Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
Tiempo de adviento
D.- Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo.
P.- Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo.
D.- Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
P.- El Señor está contigo.
D.- Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
P.- Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo.
Canto
VEN CON NOSOTROS
Ven con nosotros al caminar, Santa María, ven. (coro, se repite en cada estrofa)
Mientras recorres la vida, tú nunca solo estás;
contigo por el camino Santa María va.
Aunque te digan algunos que nada puede cambiar
lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad.

Sí por el mundo los hombres sin conocerse van,
no niegues nunca tu mano al que contigo está.
Aunque parezcan tus pasos inútil caminar,
Tú vas haciendo caminos, otros los seguirán.
Oración (Sal. 148)
Alaben al Señor en el cielo
alaben al Señor en lo alto.
Alábenlo todos sus ángeles
alábenlo todos sus ejércitos.
Reyes y pueblos del orbe,
príncipes y jefes del mundo.
Los jóvenes y también las doncellas,
los viejos junto con los niños.
Alaben el nombre del Señor,
el único nombre sublime.
Alabanza de todos sus fieles,
de Israel, su pueblo escogido.
Del Salmo 149
Canten al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas;
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos.
Salmo 150.
Alaben al Señor en su templo,
alábenlo en su augusto firmamento.
Alábenlo por sus obras magníficas,
alábenlo por su inmensa grandeza.
Alábenlo tocando trompetas,
alábenlo con arpas y cítaras.
Alábenlo con tambores y danzas,
alábenlo con trompas y flautas.
Alábenlo con platillos sonoros,
alábenlo con platillos vibrantes.
Todo ser que alienta alabe al Señor.
Canto
Pescador de hombres
Tú has venido a la orilla
no has buscado ni a sabios ni a ricos,
tan sólo quieres que yo te siga.
Señor, me has mirado a los ojos,
sonriendo has dicho mi nombre.
En la arena he dejado mi barca.
Junto a ti buscaré otro mar. (coro, se repite después de cada estrofa)
Tú sabes bien lo que tengo,
en mi barca no hay oro ni espadas,
tan sólo redes y mi trabajo.
Tú necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse,
amor que quiera seguir amando.
Tú, pescador de otros lagos,
ansia eterna de almas que esperan,
amigo bueno que así me llamas.
Oración final
Tomada de las palabras de S.S. Paulo VI en la canonización de San Charbel.
Bendigamos al Señor que nos ha dado a San Charbel Makhlouf, para reanimar las fuerzas de su Iglesia con su ejemplo e intercesión./
Que este santo ejerza su influencia prodigiosa, no sólo sobre Líbano, sino sobre Oriente y sobre toda la Iglesia./
Que interceda por nosotros, pobres pecadores, tan temerosos a veces de arriesgarnos en la experiencia de los Bienaventurados, que sin embargo, conduce a la alegría perfecta./
Que interceda por sus hermanos de la Orden Libanesa Maronita y, por toda la Iglesia Maronita, cuyos méritos y pruebas son de todos conocidos./
Que interceda por la nación libanesa y la ayude a superar las dificultades, aliviar sus llagas y caminar en la esperanza.
Que la sostenga y oriente por el buen camino./
Que su luz brille sobre Annaya, uniendo a los hombres en la concordia y atrayéndolos hacia Dios, al que contempla ya en la felicidad eterna./